La buena/mala gente de Bloodline

Bloodline11

Andábamos buscando una serie de esas que, si encuentras, te parece tener permiso para ponerte chapas contándole a todo quisqui tu gran descubrimiento. Sobre todo si estás en época tiquismiquis (era el caso) y quieres que esa serie cumpla unos requisitos nada fáciles: que tenga un argumento de los que no aburren al tercer episodio, con personajes que enganchen por la razón que sea (por ejemplo, un pasado con pinta de haberla liado parda), escenarios diferentes a los acostumbrados (valía cualquier cosa, lo mismo Marte que una heladería del Bronx, la historia era salir de comisarías y oficinas varias), pero sobre todo, que enviciara a lo yonki. Y hace unas semanas nos tocó el premiazo. Como cuando abrías la tapa del yogur y no aparecía el “sigue jugando”. O te tocaba otro Colajet gratis. Bloodline no sólo cumple todo lo dicho, sino que además tiene una larga lista de meritazos.