Resurrection y la lista negra de series inconfesables

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Ya lo dicen por ahí: “Todos tenemos un pasado”. Ese en el que hemos visto alguna que otra serie que sólo confesaríamos en dos posibles circunstancias: 1) bajo tortura; 2) para solidarizarnos con un valiente al que le importa tres pepinos lo que piensen los demás -este caso se da con menos frecuencia-.

¿Que de qué series hablamos? La lista es más larga de lo que nos gustaría. Por abreviar, sólo mencionaremos algunas. Por ejemplo,

1) aquel Salvados por la campana donde Zack, Kelly, Slater, Jessie y el resto de estudiantes se pasaban la serie entre los pasillos de su instituto y una hamburguesería donde se ponían ciegos a batidos. O peor:

2) la de aquellos policías con pantalón corto y bici que conocimos gracias a Pacific Blue, una especie de mezcla entre Los Vigilantes de la Playa y Se ha escrito un crimen que reconocemos que no tiene excusa. O mucho peor:

3) la de aquella forense intrepretada por Cheryl Ladd que abría cadáveres en pareo, que para algo estaba la mujer en Hawai, llamada Waikiki.

Con algún complejillo…

Series-inconfesables

Series-inconfesables

Lo malo es que ese pasado medio secreto que se suele disculpar porque todo el mundo tiene un mal momento a lo largo de su vida no sea tan pasado. Vamos, que te veas una de esas series inconfesables ahora, donde en teoría tenemos mucho más para elegir. Pero como hoy la cosa va de sincerarse, vamos a reconocerlo: el otro día vimos no uno sino nada menos que tres capítulo de una serie que, objetivamente, es malilla.

Resurrection_serie

Resurrection_serie

En nuestro favor diremos que esa semana habíamos llegado al temido capítulo 7 de la séptima temporada de Mad Men; al 22 de las respectivas últimas temporadas de The Good Wife, El Mentalista y The Blacklist -ya sabemos que estas dos última están entre el bien y el mal, pero si hay que elegir nosotros las metemos con las confesables-; y también al 13 de The Americans -vale lo mismo que lo dicho para la anterior-. Total, que no quedaba nada por ver y nuestro futuro respecto a la habitual ración diaria de series se presentaba regular.

La “visión” de Cuarto Milenio

Jacob-en-Resurrection

Jacob en Resurrection

Entonces nos acordamos de que hacía poco Iker Jiménez había hablado en Cuarto Milenio de una serie llamada Resurrection. Qué pintábamos viendo Cuarto Milenio es una historia mucho más larga y aún menos confesable que lo dicho hasta el momento. Y por qué nos pareció buena idea probar una serie de la que hacían un publireportaje en uno de los programas más marcianos de la televisión nacional e internacional, un verdadero misterio que ríete tú de las caras de Bélmez. Pero el caso es que nos acordamos de ella y vimos el primer capítulo. Aunque lo peor no es eso. Lo peor es que cuando acabó el primer capítulo, donde un niño que en teoría ha muerto hace tres décadas aparece en un campo de arroz en China como si tal cosa, vimos el segundo, donde aparece otro resucitado. Y hasta el tercero, en el que ya la cosa se desmadra demasiado incluso para nosotros.

Total, que ahí ya ni siquiera nos hacía gracia Omar Epps, el médico serio de House. Y que le pase eso a alguien que, como ha quedado demostrado en el principio de este post, tiene unas tragaderas muy considerables, es que la cosa tiene que ser muy mala. Aunque oye, para gustos, colores. Y si no que le pregunten a los fans de la versión española de Cheers, que dicen en Telecinco que también los había. Y eso que el trailer no las prometía tan malas…

 

 

Bea

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  • Juan

    Para series inconfesables, Verano azul, o Médico de familia (qué asquito). De Farmacia de guardia ya ni hablamos… Ja!!!!

    Gran blog!!!!

    • Bea

      ¡Gracias por los cumplidos!
      Y sí, es que la lista es muyyyyyy larga…

  • Cruz

    Que pasa con Sensación de vivir? Hay una generación que no lo ha superado. Por cierto, me encanta el trailer de Resurrecion, de verdad es una full?

    • Bea

      Pues de verdad que yo no hago ascos a casi nada, y con Resurrection no había manera, oiga!

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